Receta del mojito. La Bodeguita del Medio: Historia

Historia de la Bodeguita del Medio

De Casa Martinez
a Bodeguita del Medio

Cuando Angel Martinez decidió abrir un negocio en La Habana en 1942 al comprar una pequeña bodega en la calle Empedrado, nadie podía imaginar la leyenda que iba a surgir.

De Casa Martinez
a Bodeguita del Medio

En primer lugar, convirtió su Casa Martínez en una tienda de comestibles y luego en un restaurante. Pero algunas personas ya se habían habituado a reunirse allí para beber algo.

De Casa Martinez
a Bodeguita del Medio

Entre ellas estaba Felito Ayon, que Angel Martinez conoció en 1946. Este editor carismático, que se codeaba con los artistas más vanguardistas de La Habana, dio a conocer la Casa Martinez a sus amigos. Además, al indicarles la ubicación de la bodeguita – en medio de la calle – hizo célebre la expresión que le dio su nombre oficial en 1950: Bodeguita del Medio.

La Bodeguita del Medio, el lugar de encuentro de los artistas

La Bodeguita del Medio muy pronto se convirtió en el centro de auge cultural de La Habana y allí Angel Martinez era algo así como un mecenas.

La Bodeguita del Medio, el lugar de encuentro de los artistas

Los escritores, coreógrafos, músicos y periodistas, atraídos por el encanto del lugar, se reunían allí en un ambiente agradable.

La Bodeguita del Medio, el lugar de encuentro de los artistas

Entre ellos, Pablo Neruda, Gabriel Garcia Marquez y escritores cubanos como Nicolas Guillen y Alejo Carpentier. Pero el cliente habitual más famoso era por supuesto Ernest Hemingway. La frase escrita por él mismo “Mi mojito en la Bodeguita” todavía puede leerse en la pared.

La Bodeguita del Medio, el lugar de encuentro de los artistas

Ellos todavía atraían a más gente, muchos famosos frecuentaban el lugar: Errol Flynn, Nat King Cole, Ava Gardner, etc. Más recientemente, también se han dejado ver por allí Mohammed Ali o Naomi Campbell.


Un lugar lleno de historias

A cualquiera que entre en la Bodeguita, ya sea un artista o un simple curioso, inmediatamente le cautiva su ambiente único. Lo que primero choca son las paredes, cubiertas con una cantidad impresionante de graffiti, huellas digitales de clientes famosos y desconocidos. Se dice que el poeta Nicolas Guillen fue el primero en poner su firma.


Un lugar lleno de historias

En todas partes, mesas, pósters, cuadros y objetos fantásticos acumulan cientos de historias. “Cargue con su pesao” puede leerse en un signo, y se puede traducir por “Que cada uno cargue con sus problemas”. El autor de esta frase fue el escritor Enrique Labrada Ruiz que la anotó tras un incidente en la Bodeguita: aquella noche, una obra inédita del poeta Justo Rodriguez pasaba de unas manos a otras hasta que uno de los clientes, un periodista, ¡se marchó con el valioso ejemplar! Resultó ser que tal elemento lo había invitado Plomito, un cliente habitual de la Bodeguita...


Un lugar lleno de historias

Y además, se escucha la música del amor y los ritmos animados de los "trovadores". Durante décadas, estos tríos han representado el alma de la música cubana tradicional. Una tradición muy bien protegida, si uno cree la anédota: cuando en la década de los 50, Angel Martinez instaló una máquina de discos en la Bodeguita, un cliente furioso la destrozó dos días más tarde.


Un lugar lleno de historias

Encima de las mesas y del mostrador, el mojito es la estrella indiscutible del lugar. Desde la inauguración de la Bodeguita, Angel Martinez ha preparado el famoso cóctel con ron Havana Club Añejo de 3 años, “La joya cubana”. De este modo, ha patentado la nobleza de esta bebida a la que los cubanos dedican cada día un verdadero culto.